Un experto en hidrocarburos advirtió que algunos establecimientos podrían estar aprovechando la coyuntura para elevar precios por encima de lo normal. El Gobierno evalúa medidas de emergencia para reforzar la supervisión.
El incremento del balón de gas vuelve a golpear el bolsillo de las familias peruanas. En medio de la preocupación por el costo del GLP, especialistas advierten que podrían existir irregularidades en algunos puntos de venta.
El experto en hidrocarburos Erick García señaló que, si bien el sector funciona bajo libre competencia, hay locales que podrían estar aprovechando la coyuntura internacional para subir precios más de lo normal o restringir la venta.
Según el análisis, el Gobierno prepara un decreto de emergencia para fortalecer la fiscalización del mercado de combustibles y darle mayores herramientas a Indecopi frente a posibles casos de especulación o acaparamiento.
El impacto se siente no solo en los hogares, sino también en pequeños negocios que dependen del balón industrial, como restaurantes, panaderías y lavanderías. Cuando el gas sube, también se presionan los precios finales para los consumidores.
La discusión de fondo vuelve a ser la dependencia del Perú respecto a combustibles importados y la lenta masificación del gas natural. Mientras tanto, las familias necesitan información clara, fiscalización efectiva y acceso a precios justos.






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