Analistas advierten que el plan de gobierno del candidato de Juntos por el Perú se asemeja al esquema cubano, venezolano y al de Nicaragua, lo que podría dañar el comercio y el vínculo con el país norteamericano.
El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, volvió a quedar en el centro del debate político luego de que distintos especialistas advirtieran que sus propuestas económicas y de política exterior presentan similitudes con los modelos impulsados por gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Analistas señalaron que el dirigente plantea una mayor intervención del Estado en la economía y una postura más confrontativa frente a Estados Unidos y los organismos internacionales, algo que podría generar consecuencias para el comercio y las inversiones en Perú.
Según expertos consultados sobre el programa de gobierno de Sánchez, varias de sus iniciativas apuntan a revisar acuerdos económicos, fortalecer empresas estatales y modificar el actual esquema de libre mercado. Además, remarcaron que un eventual alineamiento con países como Venezuela o Cuba podría afectar la relación diplomática y comercial con Estados Unidos, uno de los principales socios económicos de Perú y un actor clave para las exportaciones y la llegada de inversiones extranjeras.
La discusión comenzó a instalarse como uno de los principales ejes de la campaña presidencial peruana. Mientras sectores cercanos a Juntos por el Perú defienden la necesidad de avanzar hacia un modelo más soberano y con mayor presencia estatal, otros advierten que replicar experiencias similares a las de algunos países de la región podría generar incertidumbre económica, tensiones institucionales y un deterioro de la relación internacional del país.






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