Ex cancilleres y especialistas alertaron que las propuestas del candidato presidencial podrían generar tensiones comerciales y diplomáticas para el país. También cuestionaron la cercanía planteada con gobiernos cuestionados por su situación democrática y de derechos humanos.
El plan de gobierno de Juntos por el Perú plantea una política exterior crítica hacia Occidente y propone fortalecer vínculos con bloques como los BRICS, además de reducir la dependencia del dólar y cuestionar la influencia estadounidense en América Latina. Para sus críticos, este giro podría afectar la posición internacional que el Perú ha mantenido durante décadas.
Uno de los puntos que más preocupación ha despertado es la intención de alinearse con países señalados por denuncias vinculadas a vulneraciones de derechos humanos y debilitamiento democrático. Analistas sostienen que este tipo de acercamientos podría deteriorar la imagen del Perú frente a la comunidad internacional y generar desconfianza en inversionistas extranjeros.
Excancilleres como Francisco Tudela y Luis Gonzáles Posada cuestionaron públicamente las propuestas del partido de Sánchez. Ambos coincidieron en que un distanciamiento de Estados Unidos pondría en riesgo acuerdos comerciales clave y podría afectar sectores estratégicos de la economía peruana.
Además, especialistas consideran que el discurso “antiimperialista” incluido en el plan genera incertidumbre sobre el rumbo diplomático del país. En medio de un escenario económico complejo, advierten que el Perú necesita estabilidad y relaciones sólidas con sus principales socios internacionales para mantener el crecimiento y atraer inversiones.






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